viernes, 19 de julio de 2019

CONCEPTO DE EDUCACIÓN

Sarramona, Jaime, Fundamentos de la educación.

II. Concepto de educación.

Como parte de la "actividad 2" del Curso Propedéutico de la Maestría en Pedagogía, impartida en la Escuela Normal Superior de Guanajuato, en la materia de "Introducción a la pedagogía", realizamos la segunda lectura (Concepto de educación) del libro de Sarramona, Jaime, Fundamentos de la educación. pp. 27-47.

Ésta cuanta con seis apartados que nos hablan de como el hombre intentó dar un significado a la educación desde su estudio y su contexto. 
La frase con la que me gustaría iniciar es "La educación es tan antigua como el hombre", y si lo pensamos un momento es algo que tiene sentido. En charla con otros compañeros, al final de la lectura fue algo que nos causo "ruido", debido a que es una frase que bien pudiera ser tomada como una afirmación.

En la lectura encontramos varias concepciones sobre la palabra "educación".
Sarramona retoma algunas notas a manera de caracterización de la palabra educación basándose en las escalas de valores, ideas en el campo intelectual, social, político y religioso de antiguos pedagogos y filósofos de la historia como Aristóteles, Platón,  Dante Alighieri, Cohn, Gonzales Álvarez, entre otros.  

La educación la entendí como como el perfeccionamiento del hombre y la sociedad. 
También, hace mención a Mialaret, que encuentra tres significados derivados de la palabra educación:
° Sistema educativo
° El resultado o producto de una acción
° Proceso

Nos presenta tres elementos constituyentes de la educación:
° La educación como acción, nos habla de dos sujetos "educando y educador".
° Intencionalidad, la actividad propiamente educativa.
° Sistematismo, sistema educativo; educación formal (escuela), educación no formal (fuera el sistema escolar), educación informal(acciones sociales).

Las fines de la educación, son planteamientos que sirven para justificar la acción educativa. En ellos encontramos la función referencial, organizada, integradora, prospectiva, esta última con referencia a anticipar un resultado previsible. 

Posteriormente menciona tres niveles de los fines de la educación:
° Nivel filosófico, (el mundo y el papel del hombre) 
° Nivel social, (histórico-social) reflexión
° Nivel personal, plena realización del individuo

Justificación de la educación: posibilidad y necesidad

La "educabilidad" la refiere, desde las palabras de Herbart, como la transformación del hombre. La educación del hombre la presenta como "la carencia de libertad y la posibilidad de la educación", así mismo, menciona que un hombre que es guiado por sus reflejos y hábitos "no podrá transformarse así mismo y, por tanto, no podrá ser educado".



QUÉ ES LA EDUCACIÓN

Qué es la educación.
En la siguiente infografía se muestra una reflexión sobre el texto "Qué es la educación" de Aníbal León.

Ver Completo

lunes, 1 de octubre de 2012

2 de Octubre 1968. El día que No se olvida


2 DE OCTUBRE DE 1968: LA MATANZA DE TLATELOLCO



El 2 de Octubre de 1968 se llevó a cabo una de las matanzas más sangrientas en la historia de nuestro país ejecutada por el gobierno. El número de muertos no se sabe con precisión, fuentes oficiales refieren no más de 50 mientras que investigadores afirman que fueron más de 300.

Este es uno de los acontecimientos del cual la mayoría de los mexicanos están enterados, sin embargo, es el caso de impunidad por excelencia.



El siguiente video muestra el entorno de lo acontecido el 2 de octubre, el autoritarismo que se vivía y las peticiones de los estudiantes:


LOS HECHOS

La tarde del 2 de octubre de 1968, después de que desde un helicóptero que sobrevolaba la Plaza de las Tres Culturas arrojara una luz de bengala, empezaron los disparos en contra de los miles de estudiantes que colmaron el lugar.

El 2 de octubre de 1968 se realizaba en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, una gran manifestación estudiantil en demanda de mayor libertad de expresión, a unas cuantas semanas de que se celebraran en México las Olimpiadas.
Justo cuando se iniciaba el mitin, una bengala surcó el aire, lo que, dicen los testimonios, fue la señal para que el Ejército Mexicano empezara a disparar contra la multitud.

También dispararon sus armas los integrantes de la "famosa Brigada Blanca", vestidos éstos de civil, pero identificados por portar un guante blanco como distintivo.

De acuerdo a Paco Ignacio Taibo II, quien en 1993 encabezó una Comisión de la Verdad sobre estos sucesos, en esa "trágica" tarde fueron disparados 15 mil proyectiles y hubo 300 muertos, además de 700 heridos y cinco mil estudiantes detenidos.

Según el periodista e investigador, participaron ocho mil militares de varios cuerpos destacados en la acción, 300 medios armados entre tanques, medios blindados y jeeps con ametralladoras.
Todo ésto para reprimir una manifestación pacífica.

En 1968, México era gobernado por Gustavo Díaz Ordaz, ya fallecido, mientras que Echeverría Alvarez fungía como secretario de Gobernación, quienes nunca pudieron explicar de forma clara y veraz esos acontecimientos.

Desde entonces y hasta el último presidente de filiación priísta, Ernesto Zedillo, el gobierno permaneció en silencio ante estos hechos, que afectaron a los movimientos sociales de estudiantes y de trabajadores.

Dichos grupos, al ver cerrado el camino del diálogo, formaron ya en la década de los 70, diversos grupos guerrilleros.



PLIEGO PETITORIO DEL CONSEJO NACIONAL DE HUELGA DE 1968

El 2 de agosto la UNAM, el IPN, la Escuela Nacional de Maestros, la ENAH y Chapingo conforman el Consejo Nacional de Huelga, el cual después de varios movimientos en otras partes del país fructificaba en el CNH como una organización con carácter nacional estructurado al cual otras universidades se fueron incorporando con protestas en Yucatán Coahuila, Morelia, Guerrero, Nuevo León, Chihuahua, Veracruz, Puebla, Sinaloa e Hidalgo.


El 13 de septiembre se realizó otra marcha de protesta al ingreso del ejército al IPN y a la UNAM. El pliego petitorio que se elaboró el 4 de agosto por el Consejo Nacional de Huelga fue; 1) libertad a los presos políticos, 2) destitución de los generales Luis Cueto Ramírez, Raúl Mendiola y del teniente coronel Armando Frías. 3) extinción del cuerpo de granaderos. 4) Derogación de los artículos 145 y 145 bis del código penal (delito de disolución social), 5) indemnización a las familias de los muertos y a los heridos víctimas de las agresiones en los actos represivos iniciados el viernes 26 de julio, 6)deslinde de las responsabilidades de los actos de represión y vandalismo realizados por las autoridades a través de los policías, los granaderos y el ejército.


El siguiente par de vídeos forman parte del documental: Tlatelolco, las claves de la masacre, realizado por el Canal 6 de julio y distribuido por La Jornada, en estos se muestra un poco de los acontecido aquel día:



Si dispone del tiempo suficiente, puede ver el documental Tlatelolco, las claves de la masacre completo, cuya duración es de 1 hora 14 minutos:

A continuación varios extractos de testimonios, entre ellos el de un ex militar:

TESTIMONIO DE UN EXMILITAR

Mario Alberto Sierra

Cuando llegamos había poca gente, como al diez para la cinco ya había 5 mil o 6 mil personas, y cuando empezó el mitin a las 5:10 ya había entre 8 mil y 10 mil asistentes. Sentíamos un ambiente raro y le sugerí al sargento Gama que nos moviéramos a una de las esquinas de la plaza, cerca del edificio Chihuahua.

Alrededor de la plaza estaban las tanquetas del 12 Regimiento de Caballería Motorizada, que habían llegado de Puebla para el desfile del 16 de septiembre y que se quedaron en la ciudad. Escobar Alemany le contó después que desde esos vehículos se disparó indiscriminadamente contra la fachada del Chihuahua.

La plaza era una ratonera, y el edificio Chihuahua, la trampa. Le dije a Gama que nos colocáramos en la orillita. A las 6:10 vio salir las luces de bengala del helicóptero militar que ya llevaba su quinta ronda sobre la plaza. Salieron del helicóptero, fueron tres luces: dos verdes y una roja. Eran luces especiales que se sueltan y alumbran como un arcoiris. Nosotros no sabíamos nada, no teníamos ninguna instrucción. Inmediatamente se escuchó un disparo y a la distancia no supimos de dónde venía, pero fue de pistola. Luego otros cinco o seis disparos.

Vi a un francotirador en el techo de la iglesia. Hubo otros disparos desde el edificio del ISSSTE. La imagen de la gente moviéndose era extraña, era como cuando el trigo se mece hacia donde lo lleva el viento. Así se movió la gente buscando una salida en sentido contrario de donde venían los disparos.

Dice que al día siguiente, 3 de octubre, se levantaron tarde porque no habían tocado la diana. No había casi nadie en las instalaciones militares. Mientras estaban desayunando los llamaron para ordenarles que regresaran a Tlatelolco en el camión militar que transportaría a mediodía el rancho para los soldados.

[Al siguiente día] ¿Qué vimos? Era como una zona de guerra. Había un silencio especial, pesado, se podía agarrar. Le dije a Gama: ‘¿Cuánto apuestas a que De Flon nos dice que por qué no estuvimos en el mitin?’ Gama me dijo ‘cómo crees’, pero dicho y hecho: Nos lo reclamó, como si hubiéramos tenido que estar muertos, heridos o detenidos para probarlo. Tuvimos que explicarle lo que nos pasó.

En la plaza había basura, ropa, manchas de sangre tapadas con periódico, sangre aún fresca mezclada con agua. Había llovido.


TESTIMONIO DE LA FAMILIA DE UNA DE LAS VÍCTIMAS
Diana Rivera es hermana de una de las víctimas de Tlatelolco, su hermano Guillermo (Chomy) era un adolescente de 15 años en el momento de ser abatido y muerto por tres impactos de bala. Asistió al mitin de Tlatelolco sin pertenecer a ninguna organización.

Ella también se dirigía hacia allí: «Sin embargo, ya no pudimos entrar a la plaza. Los soldados habían bloqueado la zona y nosotros nos quedamos atrás de los tanques. Unos jóvenes que huían nos dijeron: “Están matando a todo mundo”. No había necesidad de que nos lo dijeran; nosotros escuchábamos los disparos y olíamos la pólvora.

Pensamos en ese momento que la represión era más selectiva, que sólo se disparaba contra los dirigentes. No imaginábamos que el tiroteo fuera contra el grueso del mitin». Su hermano cayó herido de muerte tras los primeros disparos, supieron que lo habían trasladado a un hospital militar y que allí falleció, persiguieron a la ambulancia que transportaba el cadáver: «Aquella persecución fue una pesadilla, no sabíamos adónde llevaban el cuerpo.

Seguimos a la ambulancia que entró finalmente al edificio del Servicio Médico Forense. Allí vi una de las cosas más espantosas de mi vida: las planchas eran insuficientes, por lo que estaban repletas de cadáveres amontonados, unos encima de otros. Había cuerpos de niños, de niñas, de mujeres embarazadas... Habría algunos 200 cadáveres de gente masacrada. La misma escena cuya foto vi después publicada en la revista ¿Por qué?, que dirigía Mario Menéndez. Esa foto yo la viví. Yo vi esa escena».

… nos dijeron que solamente podíamos sacar el cadáver de mi hermano si testimoniábamos, en el acta de defunción, que había muerto por otra causa…No nos quedó más alternativa que dejar asentado que mi hermano murió por otras causas, ahorita ya ni recuerdo cuáles…Diana considera que será imposible investigar los hechos basándose en actas ministeriales o en certificados de defunción, puesto que en aquel entonces los familiares fueron obligados a poner otras causas de las muertes. «Más que por las actas, la investigación tendría que guiarse por testimonios de los familiares de las víctimas. Pero entre nosotros nunca hubo contacto. No había esa conciencia del derecho que hay ahora.


MÁS TESTIMONIOS

Florencio López Osuna
Llévatelo, y a la primera pendejada, te lo chingas, fue lo último que escuchó antes de que lo bajaran, a empellones, del tercero al segundo piso del edificio Chihuahua.

Había sido el primer orador del mitin y fue el único de la lista de tres comisionados para hablar esa tarde en nombre del Consejo Nacional de Huelga —los otros eran David Vega y Eduardo Valle—, que alcanzó a pronunciar su discurso.

Yo estaba en el centro de la tribuna. Cuando comenzaron los disparos, me di la vuelta, y, dando la espalda a la plaza, vi que el tercer piso se había llenado de gente que, después supe, era del Batallón Olimpia. Eran jóvenes como nosotros. Algunos traían una fusca en la mano; otros cargaban metralleta. Todos traían un guante blanco. A unos pasos de donde estaba, David (Vega) forcejeaba por el micrófono con uno del Batallón Olimpia, al que se le salió un tiro.

Los del batallón les dieron tres instrucciones: ‘Todos a la pared, todos al suelo y al que alce la cabeza se lo lleva la chingada’. Mientras tanto, un tipo alto, fornido, con gabardina, disparaba contra la multitud.

López Osuna permaneció de pie; durante segundos, pegado al barandal del tercer piso, pudo ver cómo se formaba un remolino en la plaza, la gente se movía como una ola de mar. En ese momento, uno de los agentes lo tumbó al piso, cayéndole encima.

A los que estábamos en el tercer piso nos dividieron: A unos los subieron al cuarto piso y a otros nos bajaron al segundo. Yo fui de estos últimos. Un tipo que estaba acostado con nosotros nos decía en qué turno debíamos arrastrarnos. A unos pasos de ahí, había otro tipo en cuclillas. Era el que mandaba. Todavía lo recuerdo: patilludo, orejón. Cuando tocó mi turno, el que estaba acostado le dijo a su jefe: ‘Éste fue orador en el mitin’. Entonces, me jalaron, me mentaron la madre. Ahí empezaron los chingadazos.

René Manning
Cuando empezó la balacera, estábamos viendo por una pequeña ventana, apena cabían dos personas para observar. Fernando vio que por el lado izquierdo, por donde estaba el cine Tlatelolco, y por el lado de Reforma, comenzaron a entrar los soldados. Yo me fijé en el helicóptero, cuando arrojó las luces de bengala: una roja y dos verdes.

En el balcón que estaba debajo, a mi izquierda, donde estaban los líderes hablando, vi cuando un hombre de guante blanco agarró a uno del cabello, le puso la pistola en la sien y le disparó... Yo lo vi. Ése fue el primer disparo que escuché y entonces comenzaron a entrar los soldados a la plaza. Entraron abriendo fuego contra la gente que estaba en la explanada. Después entraron una o dos tanquetas disparando contra el edificio Chihuahua. Fernando me jaló y nos fuimos hacia atrás, en ese momento entró una ráfaga de la tanqueta exactamente en el departamento. Rompieron las tuberías y el departamento comenzó a inundarse. Nos fuimos a la última recámara. Ahí nos mantuvimos hasta las cuatro de la madrugada.

FOTOS DE LA MATANZA DE TLATELOLCO

sábado, 11 de agosto de 2012

Un México de ORO, Campeón Olímpico Londres 2012



La selección mexicana se colgó la medalla de oro del Torneo Olímpico de Fútbol Masculino por primera vez en su historia al derrotar 2-1 a Brasil en la final disputada en el estadio de Wembley el 11 de agosto. Un doblete de Oribe Peralta alargó la doble maldición que pesa sobre la auriverde, que sigue sin conseguir la ansiada presea dorada y no logra vencer al Tri en finales de torneos FIFA.
Apenas tuvieron tiempo de sentarse los 86.162 espectadores que llenaron Wembley cuando llegó el primer gol. Bajo presión en la defensa, Rafael perdió el balón en la banda derecha y Oribe Peraltaencontró posición de disparo en la frontal del área, desde donde batió a Gabriel con un remate raso (0-1, 29’).
La Seleção tardó en recuperarse del shock y hubo que esperar hasta el minuto 20 para ver una incursión brasileña en el área azteca: Oscar remató a la media vuelta pero el portero Corona atajó sin mayores sobresaltos. 
Mano Menezes veía que su equipo no funcionaba bien y no esperó para hacer ajustes. Sacó del campo a Alex Sandro y reforzó el ataque con Hulk (31’), que a los cinco minutos de estar en el césped exigió con uno de sus potentes remates una buenísima intervención de Corona. El portero, atento, despejó de puños en la línea de gol.
Brasil dominaba el balón, y no dejaba que México se aproximase a su área, pero no tenía puntería. Tanto Marcelo como Neymar, antes del descanso, rozaron el poste izquierdo con dos potentes disparos. Nos íbamos al descanso con México en ventaja, gracias a su efectividad: en la única situación concreta generada a lo largo de esos 45 minutos, logró vulnerar a Gabriel.

Peralta golpea de nuevo
En el complemento, Brasil incrementó su presión y obligó al Tri a retrasar un poco su posición en el campo. Neymar tomó la responsabilidad de encontrar algún hueco y tuvo un par de remates peligrosos pero la ordenada defensa azteca respondió con seguridad. En su cruzada por el gol, el delantero del Santos sufrió un encontronazo fortuito con el arquero mexicano que lo dejó aturdido unos minutos, pero pronto regresó al césped con las mismas intenciones, aunque no estuvo afortunado.
México rondó la sentencia al fallar Thiago Silva en un balón largo. Marco Fabián buscó superar a Gabriel por alto con una chilena pero el larguero repelió su intento (64’). Y el susto en el cuerpo para los brasileños fue mayor cuando Peralta hizo mover la red, aunque el tanto fue anulado por fuera de juego.
Menezes metió más madera arriba y Pato entró por Sandro. Pero el Tri ya había logrado balancear el juego y se acercaba cada vez con más peligro al área brasileña. Tanto así que en un tiro libre desde la derecha Peralta saltó más que la defensa para volver a batir a Gabriel (0-2, 75’).
Con el paso de los minutos, la ansiedad acabó con las ideas del ataque brasileño y las prisas por contragolpear provocaron imprecisiones. Los hombres de Luis Fernando Tena se mantuvieron serenos, ordenados y lograron contener a la canarinha, aunque sufrieron el zarpazo de Hulk en los instantes finales (1-2, 91’).
Los últimos segundos del partido fueron muy emotivos, y los flamantes campeones tuvieron que contener el aliento al ver cómo un remate de cabeza de Oscar se iba apenas alto. Bastó así para que los aztecas se colgaran la medalla de oro, el único título que aun sigue resistiéndosele a la laureada selección auriverde.